Cada título es único y puede no volver a encontrarse.
Esta edición ilustrada y diseñada por Jeremy Holmes transforma una rima antigua en un objeto inquietante y fascinante.
La historia es tan absurda como implacable: después de engullir animales cada vez más grandes, la señora muere. Los ojos se cierran al final.
Hay, además, una derivación contemporánea de esta rima que pocos conocen y que aparece en una de mis charlas.
Pocos artistas han leído a Carroll con la profundidad de Pat Andrea.
Sus ilustraciones, a veces violentas, a veces crudas, siempre mordaces, dialogan con la historia del arte del siglo XX y desplazan el sentido del texto hacia zonas inesperadas.
Esta edición bilingüe incluye la traducción de Luis Maristani, valorada por haber sabido recrear los juegos de palabras y el tono de la versión original.
El viaje de G. Mastorna nació como el guion de una película que Federico Fellini nunca llegó a rodar, pero a la que volvió una y otra vez a lo largo de su obra.
Considerado por el propio director como un proyecto central, el guion quedó suspendido en el tiempo, rodeado de interrupciones y desvíos que lo convirtieron en una suerte de película fantasma.
Años más tarde, ese material encontró una nueva forma en las ilustraciones de Milo Manara, que no ilustran el guion sino que lo reinventan, prolongando el viaje por otros medios.
Publicadas a fines de los años ochenta en la legendaria revista Humor, las crónicas ilustradas que componen Mambo urbano muestran a Luis Scafatti en pleno proceso de exploración.
Dibujo y texto se entrelazan mientras el artista prueba técnicas, estilos y puestas en página, en un tiempo anterior a los programas de diseño.
A partir de las ilustraciones de Hermenegildo Sábat, Julio Cortázar teje una leyenda que trasciende los límites del espacio, el tiempo y la realidad histórica.
Un texto poco difundido, cargado de ecos de sus grandes obras.
A mediados de los años ochenta, Batato Barea realizó un fanzine que fotocopiaba para repartir en la calle y en sus performances.
En textos breves, cercanos al haiku, daba voz a figuras mínimas: un jacarandá bonsai, una flor sin color, La Nada.
Entre esos diálogos aparecen intervenciones de Alejandra Pizarnik, Alberto Laiseca, Néstor Perlongher, Susana Thénon o Jorge Gumier Maier.
Algunos de los trabajos reunidos en este libro se publican aquí por primera vez.
Durante meses, la fotógrafa convivió con los habitantes de la ciudad de Lima, donde se emplazan algunas de las centrales nucleares más importantes de Argentina.
De ese vínculo surgen estas escenas construidas, a medio camino entre el registro cotidiano y una ficción silenciosa, protagonizada por los propios habitantes del lugar.
Textos de Gustavo Santaolalla y Claudia Piñeiro.
Una faceta poco conocida del gran escritor argentino.
Desde los años sesenta, Mujica Láinez llenó hojas sueltas con frases espontáneas y dibujos ingenuos, realizados al pasar: en sobremesas, viajes, momentos de distracción.
Sin intención literaria ni plástica, estas piezas revelan una conjunción delicada de caligrafía armoniosa y figuras naïf, cargadas de una belleza sutil.
Ilustración de tapa de Carlos Alonso. Prólogo de Guillermo Whitelow.
Esta selección cambia con el tiempo y responde a encuentros fortuitos en librerías, ferias y viajes.